Dudas de una mamá imperfecta

Como madres, os asaltan las típicas dudas tales como ¿lo estaré haciendo bien?, ¿estoy siendo demasiado estricta? o ¿soy demasiado permisiva?, ¿les estaré educando de la mejor manera? Y así hasta el infinito?? Pues bienvenida al club!!!

Yo soy madre de 2 niñas, una de 5 años y otra que acaba de cumplir un añito y hay días que no sé ni por dónde tirar. En serio.

La pequeña está empezando a descubrir el mundo y lo que más le gusta es abrir los armarios (¿os suena?), bueno pues tenemos una lucha constante. “Sofía, NO!” Y así 300 veces diarias por lo menos!! Pero a Sofía le da igual, ella es feliz abriendo los armarios y, si puede, sacando lo que hay dentro. El de la cocina es el que más le gusta. Pero es imposible hacerla ver que eso no se hace. Y eso que se ha pillado ya varias veces las manos, pero nada!!! No se da por aludida la tía! Y a veces la regaño y ella se asusta y se pone a llorar y en ese momento me empiezo a sentir culpable.

 

Imagen Bego Martin

Imagen Bego Martin

 

Sin embargo mi hija mayor, Paula, es y ha sido, mucho más buena. Pero como niña pequeña que todavía es, también tiene sus momentos de no hacerme caso, de enfadarse porque no se le da lo que quiere… Y claro, acabo levantándole la voz muchas veces para conseguir que me escuche, y a ella no le gusta eso porque dice que “mamá me grita” y cuando la oigo decir eso, se me encoge el alma, porque pienso que he sido un poco bruta con mi hija y eso no me gusta. Y es cuando empiezas a cuestionarte tu manera de educar, pensando que siempre te pasas y que deberías buscar otras maneras de llamar la atención a tus hijas.

Y éste es el come come diario de una madre, de cualquier madre o de todas las madres!!!

 

Imagen: Bego Martin

Imagen: Bego Martin

 

Pero resulta que cuando estás con estas dudas y luchas internas contigo misma, de vaya madre que soy, menuda bruja y bla bla bla, cuando de repente te viene un desconocido mientras estás comiendo en un restaurante con tus hijas, o estás de vacaciones o simplemente estás en la sala de espera del médico, y te dicen: “vaya niñas más buenas que tienen, no se las ha oído en todo este rato que llevamos aquí, así da gusto estar con niños. Enhorabuena a sus padres por tenerlas tan bien educadas”. Y te dejan con la boca abierta, pasmada sin saber que decir, porque tu crees que no lo estás haciendo bien, pero parece ser de que no vas por mal camino.

Y es que educar a los hijos puede o no ser difícil. Nadie te enseña porque calle tienes que tirar. Tienes que sacarte tú las castañas del fuego y si te equivocas… pues aprendes para la próxima vez, porque somos humanos y todos tenemos derecho a equivocarnos.

Cada cuál lo hacemos de la mejor manera que podemos y que sabemos. Es duro. Agotador. Casi siempre todo depende de ti. Y cuando estás a punto de decir “me rindo, que hagan de mi lo que quieran” viene alguien y sin quererlo, te alienta para que sigas por ese camino que tú creías no era el mejor.

La perfección no existe. No queramos ser perfectos. No podemos ser padres de película, porque no existe. Pero si podemos ser esos padres que hacen felices a sus hijos. Sin darnos cuenta, ellos nos están mostrando el camino por el que debemos guiarles; sólo tenemos que pararnos a escucharles. A observarles. No es tan complicado. Nosotros somos los que lo hacemos difícil, no creéis??

Ay! Siempre estaremos llenos de dudas y dilemas, y para algunas no tendremos respuesta. Eso es así.

¿No os pasa lo mismo?

Me han dejado crear este pequeño rinconcito para compartir con vosotros mis aventuras y desventuras, mis dudas y mis temores, mis alegrías y mis penas de madre imperfecta de dos bichillas  y para que me ayudéis con vuestros consejos y experiencias. ¿Os animáis a quedaros? Yo creo que podemos pasarlo bien.

Author: Begoña Martin

Madre de dos niñas pequeñas que no quiere dejar escapar un segundo para verlas crecer. Trabajadora a tiempo parcial fuera de casa y a tiempo completo dentro! Me gusta disfrutar de las pequeñas cosas que nos da la vida, porque la vida es una sola y hay que vivirla como si no hubiera un mañana! Dejo escapar lo que pasa por mi cabecita a través de la escritura, y en este difícil camino de la maternidad, quiero compartir mis temores, dudas y aventuras con vosotros. ¿Me acompañáis? Mi twitter: @Penny_79

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2 Comments

  1. Ay, más razón que un santo 🙂

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    • Gracias! Tu también estas con estos come come de madre?? 😉

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